Nosotros

El colegio Villa María La Planicie  hace suyos los valores representativos de la congregación Hermanas Siervas del Inmaculado Corazón  de María y los enlaza con los valores propios de la institución en la práctica pedagógica. 

  • RESPETO – AMOR – SERVICIO GOZOSO

Entendemos el respeto como una evidencia del amor y del servicio gozoso que conlleva al reconocimiento del valor propio y de los derechos de los individuos y de la sociedad. Esto permite que la persona pueda reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades de su prójimo.

Se fundamenta en la dignidad de cada persona como hija de Dios, reconocimento que permite a la comunidad educativa villamariana aceptar a los demás con apertura, sin prejuicios ni discriminación. El amor se expresa a través del servicio gozoso, por medio de acciones concretas basadas en la caridad.

  • RESPONSABILIDAD – FIDELIDAD

Entendemos la responsabilidad como una evidencia de fidelidad, como la consideración y valoración especial que se le tiene a alguien o a algo, al que se le reconoce valor social o especial diferencia. Se debe tener siempre presente a la hora de interactuar con personas de su entorno. 

Nace de la capacidad humana para poder optar entre diferentes opciones y actuar, haciendo uso de la libre voluntad, de la cual resulta la necesidad de asumir todas aquellas consecuencias que de estos actos se deriven. También está asociada a los principios, a aquellos antecedentes a partir de los cuales la persona toma las motivaciones para ejercer la libre voluntad y actuar. 

Es la fidelidad la que impulsa los esfuerzos constantes y coherentes de las estudiantes para aprender de manera integral, uniendo lo académico, lo valorativo, lo espiritual y cultural.

  • JUSTICIA – ESPERANZA CREADORA

Entendemos la justicia como la esperanza creadora, una virtud que consiste en la constante y firme voluntad de lograr el respeto de los derechos de cada uno para, de este modo, establecer en las relaciones humanas la armonía que promueve la equidad respecto a las personas y al bien común. Además, lograr la cordial convivencia, respetando los derechos de los demás seres humanos.

La esperanza creadora motiva a las estudiantes a desarrollar sus capacidades intelectuales, dones y talentos para que puedan ser fuentes de inspiración al mundo actual confiando en la amorosa providencia de Dios y actuando a ejemplo de María.