Nosotros

El colegio Villa María La Planicie basa sus principios educacionales en la filosofía católica y en una educación para la vida. Los principios fundamentales de la filosofía educativa católica nacen de la convicción de que Dios, que le ha dado al hombre su existencia y todo lo que posee, debe ser parte de todas sus actividades y vivencias humanas.

Por lo tanto, entendemos que la formación integral del educando debe conllevar al completo y armonioso desarrollo de todas las facultades y potencialidades de la juventud para que, al llegar a la madurez, puedan llevar a cabo sus obligaciones con Dios, con sus semejantes y con su país y, por estos medios, lograr su destino individual. 

El colegio Villa María tiene como meta impartir en las alumnas una formación integral que las capacite para un desarrollo espiritual, intelectual, social, cultural y emocional con el fin de asumir su compromiso como mujeres cristianas en su país y en el mundo entero. En esencia, queremos que sean mujeres que piensen, juzguen y actúen de acuerdo con la razón, iluminadas por la luz sobrenatural del ejemplo y la enseñanza de Cristo.

Esta meta se puede desagregar en cinco objetivos generales:

  1. Religioso: Cada alumna es una criatura de Dios, con un destino sobrenatural y su fin es regresar a Él. Tenemos que ayudarla a seguir este camino y hacer de ella una buena cristiana. 
  2. Socio-cívico:  Cada estudiante forma parte de una sociedad; por tanto, tenemos que prepararla para ejercer una ciudadanía con responsabilidad cívica, con amor y respeto por su Patria, ofreciendo un servicio permanente a su país y a otros miembros de la sociedad. 
  3. Académico: Cada estudiante necesita combinar un conjunto de capacidades y conocimientos a fin de dar respuestas a los desafíos de la realidad, actuando de manera pertinente y con sentido ético; por consiguiente, ofrecemos un tipo de currículo por competencias que la prepare para estas actividades de la vida, con énfasis en la indagación científica y en el desarrollo de una ciudadanía digital.
  4. Disciplinario:  Dado que las alumnas tendrán que abrirse su propio camino en un mundo que cada vez es más cambiante,  necesitan aprender la importancia de autorregular su conducta, formar hábitos de organización y gestión del tiempo, ejercitar su automotivación, perseverancia, aprendizaje de los errores,  etc. con el fin de  puedan enfrentarse solas a los desafíos que la vida exige. 

Todo lo anterior se lleva a cabo dentro de los tres aspectos de la misión pastoral de la Iglesia:

  • Impartir el mensaje revelado a nosotras por Dios, en el cual la Iglesia está llamada a proclamar con autenticidad y fidelidad. Esto se realiza de las siguientes maneras:
  •  Brindando  instrucción religiosa que da sentido y vigoriza la virtud de la fe infundida en el Bautismo.
  • Usando la tecnología y las redes sociales para evangelizar.
  • Participando de las actividades religiosas y charlas de formación que ayuden a poner en práctica la visión recibida en las clases de Religión.
  • Desplegando el esfuerzo conjunto de todo el profesorado para hacer vivir el mensaje a través de sus enseñanzas.
  • Brindar una verdadera experiencia de comunidad en la familia, en el trabajo, en el barrio, la nación y el mundo entero. Esto se realiza a través de los siguientes medios:
  • Creando entre el cuerpo docente, alumnado y padres de familia un ambiente de amor, de confianza y de amistad basado en la realidad que todos somos hijos de Dios.
  • Fomentando el crecimiento de esta comunidad a través de la participación en los sacramentos de la Eucaristía y Reconciliación, así como otras devociones religiosas.
  • Preparando a las estudiantes para que contribuyan al mejoramiento de la comunidad nacional y a lograr su realización en la vida mediante una verdadera preparación intelectual.
  • Alentando el crecimiento y desarrollo de cada alumna, proporcionándole oportunidades para encontrarse y trabajar con los demás en actividades y deportes.
  • Brindando varias oportunidades a las alumnas para que crezcan en el aprecio de la cultura.
  • Ser una comunidad de servicio donde pongamos todos nuestros talentos a disposición de los demás. Esta dimensión se lleva a cabo mediante las siguientes formas:
  • Creando un ambiente en que el cuerpo docente y alumnado se sientan responsables no solo de su propio destino sino también del de los demás.
  • Orando por las necesidades de la comunidad villamariana, la nación y el mundo entero.
  • Demostrando preocupación por las necesidades espirituales de aquellos fuera de la comunidad villamariana, realizando servicios como colectas y la asistencia a los más necesitados en las obras sociales.

Puesto que los padres han dado la vida a los hijos, ellos tienen el deber y el derecho ineludible e intransferible de educarlos pues la familia es la primera escuela de las virtudes sociales que todas las sociedades necesitan. Nosotros, aquí en el colegio, somos sus fieles colaboradores y queremos continuar desarrollando y profundizando la educación que ellos ya han empezado con sus niñas desde pequeñas.

Por consiguiente, al elegir libremente los padres de familia, las alumnas y los profesores ser parte de una comunidad que persigue estos fines, se espera de todos ellos plena cooperación para llevar a cabo las metas propuestas.